Seminario Internacional por la Paz
Hacia una cultura de paz en el mundo globalizado

4,5 y 6 enero de 2010,
La Habana (Cuba)
Sede: Instituto Internacional de Relaciones Internacionales Raúl Roa


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Entrevistas

Guerra, comunicación, fin y paz. Diferentes perspectivas de un conflicto que debe encontrar solución debido a la necesidad urgente de supervivencia de la humanidad

Por Ana Leyva Dehesa, Grethel Morales Acosta.

Mientras trancurrían los debates en el Seminario por la Paz, diversos puntos de vistas confluían en los paneles y eran debatidos por todos los participantes en el evento. De las tantas miradas expuestas sobre la construcción del concepto de paz, la importancia de lograrla, los caminos para hacerlo y las estrategias para mantenerla, se presentan aquí las opiniones de Néstor Gárcía, profesor del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI), Jorge Casals, vicerrector del ISRI, y José Manuel López, representante del Instituto de Estudios para la Paz y la Cooperación (IEPC).

-¿Por qué afirma usted que el logro de la paz supone un cambio de sistema?

Nestor García Iturbe: Efectivamente una de las alternativas para lograr la verdadera paz mundial es el cambio inmediato del sistema capitalista. Cuando me refiero a esto hablo del primer enemigo que tiene la paz: Estados Unidos, cuya economía está esencialmente basada en la guerra. Aquí está la primera contradicción pues uno de los grandes anhelos de la humanidad es la conversión de la industria de guerra en industria pacífica, pero si Estados Unidos dejara de hacer guerras y concluyera la producción de armamentos sencillamente no tendrían esa gran industria, cosa a la que no están dispuestos a renunciar. Por tanto, si se acaba la guerra se para la industria armamentista y si se para la industria eso provocaría un cambio de sistema. Vemos aquí una de las tantas razones que demuestran que para la existencia de la paz es necesaria la extinción de la guerra en todas sus manifestaciones.

-¿Qué supone su planteamiento de el fin del principio o el fin mismo?

Jorge Casals: Una crisis económica puede marcar el fin del mundo, el fin del uso indiscriminado de los medios, de los recursos extranjeros que es el fin del capitalismo salvaje y que este capitalismo salvaje tiene que necesariamente ser sustituido por otra cosa o entonces sí es el fin de la humanidad, el fin de la historia; porque el planeta no resiste más esta explotación a la que está siendo sometido y esta explotación es el resultado del capitalismo que exacerba la utilización de los recursos, el consumo y que hace imposible el desarrollo sustentable por el que tanto abogamos.

-¿Qué considera como paz?

Jorge Casals: Primero, paz no es ausencia de guerra. La paz pasa por la justicia social, pasa por el respeto a la soberanía de los pueblos, el reconocimiento en el mundo de toda diversidad y tiene que ser además una paz digna donde no haya supeditación de unos individuos a otros o de unos países a otros; lo que pasa es que al hablar de paz pensamos que es única e indivisible, pero solo tendrá ese carácter si hablamos de la paz en la que todos, absolutamente todos los que vivimos en este planeta respetamos el derecho ajeno, que pasa por respetar a los pueblos originarios, la diversidad y sobre todo admitir que es imposible que una parte de la humanidad viva a expensas de otra parte de la humanidad. Si no respetamos eso no hay paz.

-¿Qué estrategias propone para construir la paz?

José Manuel López: La primera estrategia es conseguir la paz, conseguir un espacio en el que todos a pesar de sus diferencias de planteamientos puedan discutir libremente sin coacciones del modelo social que tengan. La paz es una premisa no un objetivo. Una estrategia debería ser aquella de: hagamos un pacto y resolvamos nuestras diferencias a través de la discusión y del debate, un debate en el marco de libertad de posiciones y lo que seamos capaces de acordar es lo que va a configurar el presente del mundo. Yo considero que la paz debe ser un pacto y ese pacto no debe llegar a ningún modelo de sociedad predeterminado sino posibilitar las condiciones para que se pueda discutir el modelo en el que todos estemos de acuerdo.

-¿Dónde queda la influencia que tienen las comunicaciones en esta mediación?

José Manuel López: Los medios de comunicación en una sociedad de desarrollo tecnológico y globalizada en la que vivimos juegan un papel esencial en cuanto a la formación de la opinión. La información que se da hoy está muy tratada, muy elaborada, de tal manera que puede provocar que algunos tengan afinidad por determinadas líneas de información que proporcionan lo que se quiere oír y en las cuales el aspecto crítico ha desaparecido. Existe una función manipuladora de los medios de comunicación y la única forma de hacerle frente es a través de un espíritu crítico, pero no mediatizado sino abierto; y aquí vemos dos tipos de sociedad: la abierta y la cerrada; nosotros lo que pretendemos y promulgamos es una sociedad lo más abierta posible donde todos quepan, piensen lo que piensen, siempre y cuando se respete lo mínimo y lo esencial de la convivencia; cuando hablamos de paz y comunicación pues tenemos que hablar también de los derechos humanos.

- ¿Definiría paz?

José Manuel López: Es un pacto previo para cualquier tipo de modelo de seguridad, la paz no debe ser el fin sino el principio, es un marco teórico ideal en el cual si se quiere los seres humanos pueden llegar a un consenso. La paz solo tiene esa finalidad: conseguir que las decisiones que se tomen sobre la vida que queremos desarrollar no sea una decisión impuesta de una parte a otra sino que se den condiciones que se puedan discutir abiertamente y desde posiciones lógicas, desde la argumentación, y esa paz aunque incluya distintas maneras de pensar, debe ser una paz neutra.

 

 

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